Exigimos declarar la Emergencia en Violencia de Género y Femicidios

Junto a miles de almas, ATE marchó por las calles de la Ciudad para hacer escuchar este reclamo tan urgente como general. Con el telón de fondo que propició el Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer, las Mujeres de ATE participaron activamente de una masiva manifestación que cada vez suma más adeptos, bajo la consigna colectiva de #NiUnaMenos. 

Esto se entiende gracias a la sensibilización y concientización que hemos logrado desde cada rincón del país, donde nuestro gremio y otros movimientos sociales han podido manifestarse contra cualquier tipo de violencia de género.

El concreto aumento de femicidios en Mendoza que vivimos en el último año, más las paupérrimas absoluciones de la Justicia hacia los principales responsables de abusos y femicidios que se han registrado en toda la Argentina, reflejan a un Estado ausente, como principal encargado de brindar soluciones efectivas y recursos para erradicar estos flagelos.

En este sentido, desde nuestra asociación sindical “seguiremos reclamando que se declare la Emergencia Nacional ante estas situaciones de violencia. Así como también, que se implementen cargos jerárquicos igualitarios y que se le reconozcan a la mujer todos sus derechos”, puntualizó Adriana Iranzo, coordinadora de las Mujeres de ATE Mendoza.

“Nos están matando. Vivas nos queremos; “Ni golpes que hieran, ni palabras que duelan”, pregonaban algunas de los cientos de pancartas que se visibilizaron en una multitudinaria y colorida protesta que partió desde el Km 0 y culminó en la Legislatura provincial. Además de la creciente relevancia y masividad que posee este colectivo, tampoco se le puede negar los matices y la creatividad que le otorgan las mujeres para hacer escuchar sus reclamos.

“Nuestro sindicato es la institución pionera que presentó un proyecto para declarar la Emergencia en Violencia de Género y Femicidios. Hoy, todas las mujeres nos solidarizamos y salimos a las calles a reclamar que el Gobierno se hago cargo y dé respuestas concretas al respecto. Nos están matando por el sólo hecho de ser mujeres”, destacó la representante sindical.

Exteriorizamos una proclama que traspasa cualquier frontera terrenal, ideológica, gremial, social y política. Necesitamos que el Estado se haga responsable para que nuestra sociedad entera, de una vez por todas, deje de perder vidas femeninas a manos de la violencia. Las distintas formas de violencia no son la solución a ningún tipo de problema. Las mujeres son la vida misma, pero si no las cuidamos y empoderamos como necesitan, nuestra civilización se acercará cada día más a la histórica barbarie. Un retroceso humano que no podemos permitirnos, menos en estos tiempos de modelos de gobierno neoliberales que ajustan educación, salud, pobreza y hambre, como moneda corriente para agotar recursos, voluntades y familias enteras.