La despenalización del aborto marcó un trascendental debate en ATE

Trabajadores, investigadoras, profesionales y militantes de diversas organizaciones sociales, gremios y partidos políticos participaron de una intensa charla abierta que desarrollamos en nuestra sede central para brindar un espacio sindical necesario sobre un proyecto de ley que involucra a todos los actores sociales con sus respectivas posturas. 

“Hemos abierto un debate sobre la problemática instalada en la sociedad sobre el aborto. Como institución estamos respetando todas las ideas, por eso hoy han venido disertantes de ambas posturas, tanto de Pro Vida como de Aborto Legal, Seguro y Gratuito, desde donde queremos sacar conclusiones personales basadas en la sapiencia y sabiduría del tema. No podemos debatir si antes no conocemos bien lo que estamos debatiendo”, explicó Adriana Iranzo, representante gremial de las Mujeres de ATE.

“ATE es la única institución gremial que ha abierto este debate de mujeres, y por qué no también de hombres, para opinar cómo tendría que ser esta ley y cuáles son sus mejoras, porque sí creemos que ambas posturas tienen fundados argumentos y objetivos que no podemos dejar fuera de consideración, siempre sobre la base de aprender a convivir y respetar las ideas del otro sin violencia”, destacó la referente sindical, en consonancia con una de las oradoras de la CTA Autónoma, Silvina González, al enfatizar que “no somos rivales, somos compañeras”.

Precisamente, en este sentido se expresó una de las disertantes invitadas, María Paula Croatto Massi, trabajadora especializada en Derechos Humanos, quien asistió al debate para darnos un paneo sobre qué dicen los DDHH respecto a este tema, “claramente sin opiniones, porque esto es letra de la Convención Internacional de los Derechos del Niño, la cual protege a los niños desde la concepción y dice que los Estados están obligados a ofrecerles seguridad en su vida, en su desarrollo físico, intelectual, emocional y de salud. También la Corte Interamericana de DDHH, en un fallo muy reciente, considera que desde la concepción hay persona, por lo tanto le caben los DDHH que establece la Convención Americana”.

“Todo mi conocimiento de Derecho Internacional, sobre todo en el continente de América está volcado en defender a las personas de la vulnerabilidad, como en este caso, la tiene el niño por nacer. ¿Y qué pasa con la mamá? Según los estudios realizados por DDHH en otros países de América Latina, América Central y América del Norte, entendemos que lo mejor que puede suceder con estas mamás, que no tienen un contexto que las ayude a salir adelante con un embarazo, es acompañarlas y darles el empoderamiento, sobre todo el de desarrollo personal. Esto supone no sólo la escolarización, sino la posibilidad de desarrollarse económicamente, porque cuando tengan su trabajo, su plata y puedan disponer de su salud, educación y decisiones propias de vida, no van a estar en situaciones de vulnerabilidad. Por eso, sostenemos que el tema del aborto es una consecuencia de olvidarnos de la mujer en cuestiones sociales, económicas y laborales. Entonces, el empoderarnos hace que nuestro contexto cambie y no necesitemos tomar un camino sin salida como lo es el aborto”, aclaró la abogada.

Por otro lado se manifestó otra de las disertantes invitadas, Claudia Anzorena, investigadora del CONICET e integrante de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, quien destacó la importancia de abrir debates sobre el aborto, ya que “es una temática que siempre ha estado presente en la vida de las mujeres y no se ha dado mucho espacio para que esto se hable. Pero ahora, gracias al movimiento de mujeres feministas en este país, después de la restauración democrática y luego de 35 años, hemos logrado instalar un debate que despierta muchas pasiones, porque nos jugamos nuestra vida”.

“Si sale esta ley, las mujeres que decidan abortar por millones de circunstancias que sean, va a significar hacerlo en una forma segura y garantizada por el Estado. Desde la campaña y el activismo, nosotras luchamos por la integralidad de la salud y los derechos sexuales y reproductivos, que tienen que ver con todas las medidas de prevención, el aborto seguro y también con el cuidado del embarazo y el parto, porque creemos que todo el proceso de gestación tiene que estar protegido y regulado”, indicó la trabajadora de la Ciencia. 

“En todos los países hay leyes sobre los eventos reproductivos, pero en nuestro país no. Porque si bien existe una ley del Código Penal que penaliza tanto a las mujeres que se realizan abortos, como a los médicos y personas que lo realicen, necesitamos otro tipo de regulación. Acá en el debate fue claro que nadie piensa que una mujer que aborta tiene que ir presa, pero justamente eso es lo que dice la ley, por eso lo queremos modificar. Queremos una ley donde estén incluidos los derechos a la autonomía, dignidad, libertad y vida de las mujeres, para que no tengan que sufrir riesgos. Y hay algo que es fundamental: cuando una ley amplía derechos, no obliga a nadie a hacer cosas que estén en contra de sus convicciones. Una ley que restringe, como la que tenemos ahora, obliga a las personas a hacer cosas que no quieren, como por ejemplo, someterse a un aborto clandestino o a una gestación forzada”, culminó la investigadora del CONICET.