A 50 años del golpe genocida, la memoria sigue siendo lucha

Desde ATE y CTA Autónoma Mendoza reafirmamos la Memoria, Verdad y Justicia, frente a un plan sistemático de secuestros, torturas, apropiación de niños y desapariciones, que sufrió nuestro país en manos de la dictadura cívico-militar. ¡NO olvidamos! Realizamos un recorrido por el ex centro clandestino de detención, D2.

En la semana que se conmemoran los 50 años del golpe genocida que despareció a más de 30.000 compañeros y compañeras, nuestro gremio y central obrera realizan diferentes actividades para honrar la Memoria, Verdad y Justicia.

Una de ellas consistió en realizar un recorrido histórico por el ex centro clandestino de detención de personas, llamado D2. Dentro de la misma jornada de este jueves 19 de marzo, las compañeras prepararon pañuelos, banderas y pancartas con consignas de las Abuelas de Plaza de Mayo, en la antesala de la marcha del martes 24 de marzo, a las 18 horas en el km 0.

Eugenio París y Gabriela Isuani fueron los anfitriones del Espacio para la Memoria y los Derechos Humanos ex D2, que visitamos junto a miembros del equipo gremial de ATE y CTA Autónoma Mendoza, para participar de un recorrido pedagógico guiado en el ex centro clandestino de detención, torturas y exterminio, que funcionó en las instalaciones del ex Departamento 2 de Informaciones de la Policía de Mendoza, hoy recuperado y refuncionalizado como espacio de construcción y difusión de la memoria colectiva y la promoción de derechos humanos.

“Dentro de la semana de la Memoria, a 50 años de una terrible dictadura cívico militar que sufrió nuestro país, desde ATE y CTA Autónoma realizamos este recorrido para escuchar en primera persona el relato de compañeros que fueron presos políticos. Además, también pudimos ver y compartir momentos donde tantos jóvenes de Argentina y de Mendoza fueron reprimidos y desaparecidos aquí, en un espacio público de la provincia, entre el año 1976 y 1983”, comentó Romina Castro, Secretaria General de ATE y CTA Autónoma Mendoza.

En estos centros clandestinos de detención ocurrieron las peores vejaciones para la humanidad, en manos de las fuerzas represivas del Estado, donde violaron los derechos de cada una de las personas, tan solo por tener creencias y el ideal de luchar por convicciones diferentes, por una Argentina libre, por justamente pelear para darles derechos a todos los ciudadanos.

La compañera agregó que “hoy, reivindicamos la bandera de los miles de argentinos de toda la sociedad, que pelea día a día por derechos, por más justicia social. Comenzamos una vigilia desde nuestro gremio y central obrera. Vamos a realizar también una pintada de pañuelos, para hacernos eco al llamado de Madres de Plaza de Mayo: ¡florecerán pañuelos en estos 50 años!

Nuestros reclamos están más presentes que nunca y más aún, “luchando contra el gobierno de Alfredo Cornejo, que claramente viene a imponer las mismas condiciones que querían hace 30 y 50 años atrás, al generar violencia y reprimir las ideas, para instalar sistemas económicos destructivos. Sin importar si eso conlleva avasallar nuestros derechos como clase trabajadora. Sepa usted señor Gobernador, que estamos presentes y que no vamos a dar ni un paso atrás”, puntualizó Romina Castro.

En esta misma línea se expresó Sebastián Ferreyra, miembro del Departamento de Cultura de ATE Mendoza, al considerar que “después de haber recorrido este ex centro clandestino de detención de personas, conmemoramos este espacio de memoria, porque nos hace recapacitar sobre lo que fue enfrentar los tiempos más oscuros de nuestra historia argentina, que fue precursora en copiar lo que hicieron los campos de concentración en la Segunda Guerra Mundial. Con la diferencia que aquí fueron más allá e instalaron estos nefastos centros de detención a las ciudades, a 200 metros de la Casa de Gobierno”.

Así, exterminaron a más de 30.000 personas, por compartir otras ideologías, por pertenecer a algún partido político o sindicato. Por pensar distinto.

“Agradecemos los relatos de un ex detenido que nos acompañó hoy, realmente fue increíble. Creo que a los compañeros y compañeras que vinimos se nos puso la piel de gallina al bajar por esos pasillos, por esas escaleras, que fueron parte del testimonio clave para detectar ese lugar como un centro clandestino de detención en los Juicios por Delitos de Lesa Humanidad”, apuntó Sebastián Ferreryra, al tiempo de soslayar que “necesitamos de estos espacios para reivindicar la memoria y para que no se vuelvan a repetir las metodologías que desgraciadamente repiten los gobiernos de turno: no se puede protestar la calle, porque si no vas preso, sos un preso político; preso por protestar, por defender los recursos naturales, como es el agua. En las últimas elecciones legislativas que se desarrollaron la provincia, a días antes de poder ir a emitir nuestro sufragio, se usó la Casa de las Leyes para meter presos a manifestantes, configurando a la Legislatura en un centro de detención. Nuestro compañero nos explicaba que la tortura empieza desde que te agarran en la calle con violencia, tirándote al piso contra tu voluntad”.

En realidad, a ellos no les importa la democracia, ni tus derechos como ser humano. Ellos sólo quieren sembrar el terror, para poner en marcha su plan sistemático de economía: vender los recursos del país al mejor postor.

“Desde las Mujeres de ATE y CTA Autónoma Mendoza, queremos rescatar la historia de las compañeras mendocinas detenidas. En este lugar pasaron docentes, amas de casa, empleadas públicas, mujeres que fueron aquí torturadas, violadas y asesinadas. Mujeres embarazadas que también perdieron a sus hijos. Niños y niñas que hoy las Abuelas de Plaza de Mayo intentan recuperar”, reveló Marcela Cortez, también representante del Departamento de Cultura de ATE Mendoza.

La compañera hizo hincapié en que “queremos rescatar también la historia de esas mujeres valientes que luchaban por sus objetivos, por sus ideales y por un mundo mejor. En ATE valoramos esas historias, las rescatamos y queremos seguir adelante para construir una historia mejor para todas las familias trabajadoras”.

“Arderá su memoria, hasta que todo sea como soñamos”, auguró Paco Urondo. Como sociedad no debemos normalizar las cosas malas que pasan hoy, las políticas represivas y de ajuste que imparten los gobiernos, para destruir y vender todo a su paso. ¡30.000 compañeros presentes, ahora y siempre! La memoria sigue siendo lucha.

También te podría gustar...