El Gobierno profundiza la crisis del sistema sanitario provincial
El Poder Ejecutivo se niega a abrir paritarias, cumplir con los acuerdos paritarios alcanzados, reconocer como profesionales y cambiar de régimen a los Licenciados en Enfermería. Desde ATE Mendoza, manifestamos un firme rechazo a una reforma laboral regresiva en el sector, que recorta derechos y conquistas históricas, mientras reafirmamos las reivindicaciones que urgen a las bases.
El gobernador Alfredo Cornejo y el ministro de Salud, Rodolfo Montero, siguen incumpliendo con los acuerdos paritarios, y no quieren reconocer la profesionalización de los Licenciados en Enfermería.
Después de participar de varias audiencias paritarias y alcanzar distintos acuerdos paritarios entre las partes, que ya son ley y les tienen que dar cumplimiento, el Gobierno y el Ministerio de Salud de la provincia de Mendoza han decidido no cumplir con el cambio de régimen de los Licenciados en Enfermería, que son profesionales y cumplen con su trabajo de manera normal, habitual y continua, en cada uno de los establecimientos sanitarios, con 36 horas de trabajo semanales. Dichos trabajadores están enmarcados como profesionales de la Salud en la ley 7799.
Los acuerdos paritarios celebrados el 15 de agosto del año 2024, con la presentación de los listados adjuntos de los profesionales que tendrían que cambiar de régimen, el Gobierno los ha negado y no quiere reconocer su profesionalización, siendo que ya estaba acordado en actas paritarias anteriores, como corresponde.
Hoy, ATE Mendoza exige al Gobierno el cumplimiento de los acuerdos paritarios, el reconocimiento de estos profesionales de la Salud en el régimen salarial que les corresponde, ya que los Licenciados en Enfermería deberían revestir en otro régimen salarial, con diferentes cargas horarias y regirse por la ley 7799, como lo estipulan los acuerdos paritarios alcanzados.
Por estas razones, desde nuestra asociación sindical ya se han realizado las intimaciones y los Pronto Despacho correspondientes. Sin dudas, consideramos a estos incumplimientos como el fracaso de las políticas que tiene el Ministerio de Salud, en cuanto a la gestión que se está llevando adelante, incurriendo en claros incumplimientos de los deberes de funcionario público y de los acuerdos paritarios alcanzados.
Desde ATE Mendoza, hacemos reserva de iniciar todas las acciones jurídicas en las cámaras laborales provinciales y federales, ya que los trabajadores tienen y cumplen con toda la documentación correspondiente, porque los Licenciados en Enfermería son profesionales.
Medidas de Seguridad, Higiene y Bioseguridad
Después de los distintos reclamos que efectuamos en las audiencias paritarias con respecto a las medidas de Seguridad, Higiene y Bioseguridad, el Gobierno incumple al no entregar la indumentaria y los elementos que corresponden, como por ejemplo chalecos y paredes plomadas en salas de Rayos X, para que los trabajadores se cubran de los distintos rayos ionizantes, y tengan una protección adecuada, con gafas y ambos, que los trabajadores deben tener en cada uno de esos lugares de trabajo.
Hoy en día, a este incumplimiento debemos agregarle que los trabajadores tienen que comprar su propia ropa de trabajo, llevarla de un lugar a otro, sin cumplir con las medidas de higiene necesarias y las unidades de traslado correspondiente.
En tal sentido, tampoco se están entregando los materiales de protección en ninguna de las entidades sanitarias, ni de Desarrollo Social, como pasa también con la ropa y los elementos de trabajo, ya que por ejemplo, encontramos a trabajadores de mantenimiento y producción que no cuentan con los elementos necesarios para poder abordar cada una de sus tareas.
Estas falencias acentúan aún más la denuncia pública que venimos sosteniendo tras el fracaso de las paritarias: el Ministerio de Salud está realizando un vaciamiento del sistema sanitario provincial, en cuanto a las condiciones laborales que deben tener los trabajadores y que alteran la calidad de atención a los pacientes.
Por otro lado, las estructuras edilicias que tienen los centros de salud y postas sanitarias son totalmente precarias, incluso sin acceso a un recurso tan importante como lo es el agua, para que un trabajador sanitario pueda realizar sus tareas laborales cotidianas.
La cartera que administra Rodolfo Montero también incumple en tener armados los equipos interdisciplinarios para poder abordar los distintos casos que sufren los trabajadores del sector, ya que los mismos están siempre frente a diversas enfermedades, crisis y hasta la pérdida de la vida misma. Sin olvidarnos de la salud mental de los compañeros y compañeras estatales, al no dar cumplimiento a la Ley de Salud Mental 26657.
Por eso, lamentamos que el Gobierno priorice la minería, las obras que nada tienen que ver con las necesidades reales de la población y los trabajadores, y una campaña política, antes que garantizar la atención sanitaria adecuada para la sociedad.
En pocas palabras, podemos asegurar que el Gobierno incumple con la ley de Seguridad e Higiene laboral, al no entregar la indumentaria necesaria, no brindar los espacios físicos que corresponden, ni contar con el personal suficiente, capacitado e idóneo, para garantizar dicho servicio esencial.
En la actualidad, seguimos teniendo enfermeros cobrando $650.000, como también compañeros en servicios generales u operadores en Desarrollo Social, que cobran un salario que está por debajo del costo real de la canasta alimentaria, cumpliendo 40 horas semanales de trabajo.
Vale remarcar que, desde nuestra asociación sindical, intimamos al Gobierno a dar cumplimiento con las medidas de Seguridad, Higiene y Bioseguridad que mencionamos, pero su respuesta se traduce en una persecución política constante hacia los trabajadores en diferentes hospitales, áreas sanitarias, centros de salud y hogares de la provincia de Mendoza. Hechos que también denunciamos en reiteradas ocasiones.
Sin dudas, el Ministerio de Salud ha dejado de lado a los trabajadores, el cuidado y la atención que necesita la población para poder tener una salud sustentable, donde los hogares de niños, ancianos y las distintas instituciones puedan contar con el Recurso Humano necesario para poder abordar todas estas situaciones problemáticas.
Política de hambre
En nuestra provincia, el Gobierno y el Ministerio de Salud aplican una política de hambre hacia los trabajadores de la Salud, Desarrollo Social, IPV y Deportes, al mantenerlos con salarios ínfimos.
En las distintas paritarias que se realizaron en lo que va del año, el Gobierno intentó coaccionar a los sindicatos para aceptar una reforma laboral regresiva, que recorta derechos y conquistas históricos de los trabajadores, para poder otorgar un aumento salarial.
Por ende, el Poder Ejecutivo optó por ejercer una clara política de hambre contra las familias trabajadoras, en manos del gobernador Alfredo Cornejo y el ministro de Salud, Rodolfo Montero, para empujar a los compañeros estatales a renunciar a sus puestos de trabajo, con bajos salarios, aceptando la eliminación de sus derechos históricos, referidos a los adicionales que están en blanco y son permanentes, como también a licencias especiales por maternidad, profilaxis, violencia de género, entre otras.
Es decir que, la política de hambre de Cornejo consiste en que los trabajadores cobren salarios de miseria, que nos les alcance para pagar sus deudas, servicios, alquileres, comida cotidiana, ni cumplir con sus responsabilidades.
Dicha política impone que, si un trabajador quiere ganar más, debe renunciar por escrito a sus derechos adquiridos a lo largo de los años. Una política de hambre que se traduce en una reforma laboral explícita y coercitiva.
Nuestro gremio no baja los brazos y sostiene el reclamo central que demandan las bases: una inmediata apertura de paritarias, que es el mecanismo necesario para que estas situaciones que denunciamos puedan ser solucionadas.
Situaciones que también planteamos en otros ámbitos de negociación, pero el Gobierno hizo oídos sordos a los reclamos y las necesidades urgentes que tienen los trabajadores.
Una desidia que se refleja directamente en una política de hambre que están llevando adelante, para que los trabajadores se vean obligados a renunciar a sus sueldos en blanco y a su vocación, que es la que les permite atender y asistir a la población, para impulsar la privatización de los servicios sanitarios y de Desarrollo Social en toda la provincia.
En síntesis, ponemos a disposición las denuncias que realizamos y exigimos la apertura de paritarias, por las condiciones laborales que estamos denunciando y por un aumento salarial para todos los trabajadores de la Salud, Desarrollo Social, IPV y Deportes, sin coacciones ni condicionamientos. Así como también, requerimos el cumplimiento de los acuerdos paritarios, para que se reconozca la profesionalización de los Licenciados en Enfermería, entre otros reclamos relevantes que destacamos.
Adriana Iranzo
Secretaria General Adjunta
ATE y CTA Autónoma Mendoza







